Enfoque

¿ Cómo es nuestra forma de trabajo?

Nuestra filosofía parte de los principios de la psicología humanista de entre los que destaca una forma de terapia enfocada en una concepción positiva y transformadora del ser humano.

Nuestra forma de trabajar se basa esencialmente en el respeto y la confianza en la capacidad del ser humano para curar sus heridas y sanar si es acompañado, acogido y escuchado. Vemos la psicoterapia como un trabajo en equipo entre psicoterapeuta y cliente, donde los logros son gracias a la colaboración de ambos. Los objetivos terapéuticos siempre se encaminan hacia el beneficio del cliente. En psicoterapia humanista la persona es la que descubre y decide qué quiere conseguir. El psicoterapeuta no juzga, ni critica ni impone sus opiniones.

En ese trabajo en equipo, el psicoterapeuta aporta sus propios recursos que son la formación, el entrenamiento, la supervisión y la formación continuada que pone a disposición del cliente para que pueda alcanzar los objetivos que decida. La psicología humanista tiene en la relación psicoterapeuta-cliente el principal instrumento de cambio. Es una terapia enfocada al cambio a diferentes niveles: pensamiento, conducta, emoción y existencial.

Nuestro enfoque está basado en una concepción humanista de la persona. El enfoque Humanista surgió a partir del desarrollo de nuevas formas de ver al ser humano, los conflictos existenciales y las posibilidades de cambio positivo en la segunda mitad del siglo XX y como reacción a los enfoques dominantes en aquella época, el psicoanálisis y el conductismo. Psicólogos con nuevas inquietudes como Perls, Berne, Rogers o Maslow impulsaron otras perspectivas que ven al ser humano como un buscador de la autorrealización.

El enfoque humanista integra diversas corrientes psicológicas como el análisis transaccional (que ofrece un modelo práctico y funcional para entender las relaciones interpersonales y con uno mismo), la terapia Gestalt (que ofrece un conjunto de técnicas dinámicas para darse cuenta de lo que hacemos sin darnos cuenta), la Biogenética (que incorpora el trabajo con el cuerpo en el proceso terapéutico) y los procesos del duelo (que facilitan la integración del trabajo con las emociones).