Sobre la ansiedad

Sobre la ansiedad y el conflicto personal que la provoca.

En el post de hoy, comparto un video que he grabado sobre la ansiedad. En él hablo de mi manera de enfocar el trabajo de psicoterapia para superar problemas o crisis de ansiedad.

Espero que sea de interés y te sirva para comprender un poco mejor que sucede en tí mismo cuando sientes ansiedad.

Los cinco niveles de comunicación

En el post de hoy comparto los cinco niveles de comunicación en las relaciones sociales.

La psicóloga Pilar Jericó explica con claridad los niveles de comunicación en los que nos desenvolvemos cuando estamos en una situación social o en pareja.

Comparto con ella su clasificación. En especial que el último nivel es el que aporta la mayor satisfacción emocional. Además es donde se puede realmente conseguir resolver los conflictos interpersonales.

Los cinco niveles de comunicacion

También comparto aquí el enlace de mi articulo ¿Por qué discutimos en pareja?. En el describo como los diferentes tipos de comunicación influyen en los conflictos de pareja y comparto algun recurso práctico para este tipo de conflictos. Espero que te resulte de utilidad.

¿Por qué discutimos en pareja?

Sobre niños con sueño difícil

En esta entrevista de elpais.com, el neuropsicólogo A. Bilbao comparte su conocimiento y experiencia acerca del sueño infantil, especialmente en los niños que duermen mal.

En mi opinión, coincido con su forma de enfocarlo a mitad de camino entre dejar a los niños llorar (algo que rechazo profundamente) y el colecho. Y en cierta medida, me tranquiliza saber que esto es lo normal durante los primeros años de vida.

Sobre niños con sueño difícil

 

Cual es tu experiencia?

 

 

¿Por qué se rompen más parejas después del verano?

¿Por qué se rompen más parejas después del verano?

El verano, y especialmente, la vuelta de las vacaciones es un período potencial de mayor conflictos o rupturas de parejas. Pero si se supone que el verano es para descansar y desconectar, disminuyen las obligaciones y las responsabilidades, cómo es posible que las parejas se rompan justo después? Trataré de responder a esta cuestión desde mi experiencia como terapeuta de parejas.

El siguiente enlace es una noticia sobre la ruptura de parejas despues del verano:

http://www.20minutos.es/noticia/275871/0/septiembre/piden/divorcios/

En mi experiencia profesional en estos años he comprobado que el mes de septiembre es el mes en el que más parejas acuden a consulta para iniciar un proceso de terapia de parejas. También, como el enlace anterior refleja, es el mes en el que más separaciones y divorcios se firman.

Si el verano es una época para relajarse y disfrutar, ¿por qué las parejas se rompen?

He percibido diferentes elementos que de una forma u otra se repiten en una mayoría de casos:

– Mayor tiempo compartido.

Las parejas pasan más tiempo juntas ahora que el resto del año. La rutina diaria, los trabajos, las obligaciones familiares, etc., dejan poco tiempo a las parejas para hablar, estar juntos e intimar. Cuando esta oportunidad de acercamiento se produce, a veces, deja a la pareja en fuera de juego. No saben bien qué hacer el uno con el otro. Puede aparecer la sensación de que la atracción se ha diluido o se ha marchado. Y se puede vivir como una falta de interés.

– La pérdida de la rutina.

La rutina proporciona estructura. Hace la vida más predecible y, por tanto, más fácil y sencilla. Las vacaciones son una pérdida de esta rutina. Se pierden los horarios, los ritmos de funcionamiento, los límites son más laxos. La pareja necesita de una capacidad de adaptación para vivenciar todo esto de forma agradable. Hay parejas que encuentran dificultades al salirse de sus rutinas y experimentan estrés pudiendo generar discusiones y conflictos.

– Los viajes como solución mágica.

Algunas parejas pueden ser conscientes de sus diferencias a lo largo del año. Saben que algo les está pasando y diseñan un viaje de vacaciones con la expectativa inconsciente o consciente de que este cambio arreglará las cosas o al menos, mejorará la situación. Esta expectativa pocas veces se cumple. Los viajes implican una salida de la zona de confort y pueden ayudar a cambiar el ambiente hostil o distanciado de una relación. Pero poco más, solo la comunicación afectiva y respetuosa de lo que está relacionado con ese conflicto podrá generar soluciones o nuevas vías de relacionarse.

En definitiva, las vacaciones y el tiempo libre supone un mirarse a los ojos y actualizar la relación. Ponerse al día sin tantas interferencias o distracciones y reconectar de forma profunda tras un año juntos. Aquí a veces se producen los desencuentros, las decepciones, los rencores acumulados y los vacíos.

Es importante tener suficientes recursos y habilidades de comunicación y gestión de las emociones profundas que se remueven. Algunas de ellas son:

– El dolor o el rencor sentido por las “afrentas percibidas” y acumuladas a lo largo del año.

– La soledad, el sentimiento que se experimenta al creer que no somos importantes para el otro. También puede venir de la creencia de que el otro no será capaz de darnos lo que necesitamos y es duro sentirse no acompañado dentro de la propia relación de pareja.

– La tristeza, el sentir que echamos de menos lo que había antes que nos unió y nos enamoró. El sentimiento de pérdida de ilusión.

Las vacaciones y el fin de curso que se vivencia durante el verano es un tiempo de re-evaluación. De pararse y mirarse a sí mismo, observar en qué punto se encuentra nuestra vida. Por ello, septiembre es la época de los nuevos proyectos, los cambios de trabajo y de tomar decisiones. Aplicado a la pareja es momento de revisar como experimentamos la relación. Mirar cómo está de encendida o apagada la ilusión por los proyectos compartidos o, por otra parte, sentir la relación desde el desencuentro y la decepción. En definitiva, si nuestra pareja va más hacia el amor o hacia el desamor.

A la hora de llevar a cabo este proceso de revisión es recomendable tener en cuenta las habilidades de comunicación.

En este artículo quiero compartir una herramienta práctica para usar en discusiones de pareja y que he llamado “La escalera del conflicto” vs. “La gestión positiva del conflicto”:

La escalera del conflicto.

La escalera del conflicto

 

Gestión positiva del conflicto.

Gestión positiva del conflicto.

 

Juan Del Valle

Psicoterapeuta de parejas.

Enamorarse es la parte sencilla

M.L. Catron probó a realizar el experimento en el que dos desconocidos se hacen 36 preguntas íntimas y se miran a los ojos durante 4 minutos para después experimentar si sienten afecto y enamoramiento el uno por el otro. Y resultó que se enamoró de ese desconocido! Después escribió un artículo viral sobre su experiencia en The New York Times.

En este video de www.ted.com, habla sobre la relación de pareja que se inició a partir de aquel experimento una vez los meses habían pasado. Lo más interesante en mi opinión es la diferencia entre enamorarse y estar en una relación de pareja estable y sólida. Hay personas que piensan que ambas cosas son lo mismo y no es así.

 

 

Este es el experimento de las 36 preguntas para enamorarse:

Experimento: 36 preguntas para profundizar en intimidad

¿Puede el sol ser sano para el corazón?

Aprovecha el verano para darle Vitamina D a tu cuerpo y toma el sol con precaución. Tu corazón se beneficiará de ello!! El sol es sano para la circulación.

En este video de www.ted.com el dermatólogo R.Weller comparte su investigación acerca del impacto de los rayos ultravioletas en el corazón y el sistema circulatorio. Que suerte vivir en una zona del mundo con tantas horas de sol! Esto es salud para el corazón.

 

Me siento solo y (no) me gusta.

Me siento solo.

Me meto en Facebook, Instagram, Twitter,… Me paso un tiempo conectado y así voy hablando con gente. Estar conectado me gusta. Después me pongo a hacer mis cosas y así se me pasa la tarde. Pienso que llevo mucho rato metido en casa o en mi habitación. Puede que hace tiempo que no haces un plan guay, o al menos, tienes sensación de que ha pasado mucho tiempo desde la última vez. Puede que te des cuenta que te cierras a los otros. O que pienses que estás encerrandote en tí mismo.

Te das cuenta que te gustaría tener más relaciones sociales, más contacto del de verdad. Auténtico e íntimo, en persona. Sin pantallas.

Un maestro con el que trabajo en algunos casos me habló del dilema relacional que quiero compartir hoy:

 

Temor al contacto                                                                                                                Anhelo de contacto

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Conductas de evitación                                                                                Sensación de pérdida/ soledad

 

El dilema relacional explica como en ocasiones puedes sentir deseos de relacionarte en intimidad, de forma auténtica con otra persona. Esto es, poder expresarte y mostrarte tal como eres sin temor a ser rechazado por ello y sentir que desde ahí puedes conectar con otros que se muestran y expresan de igual manera. Es la verdadera intimidad. La forma de contacto social más especial y más beneficiosa emocionalmente hablando.

A la vez, puedes sentir temor de hacerlo así porque te sientes demasiado expuesto o porque anticipes una crítica o un ataque del otro que te conduzcan a sentirte rechazado. Y claro sentirte rechazado a ese nivel de intimidad duele más. Asi puedes finalmente decidir evitar este tipo de contacto y de relación para encerrarte en tí mismo. Cuando esto se repite con asiduidad puedes acabar por caer en dinámicas de escaso contacto social real, es decir, físico y personal.

Además con la proliferación de las redes sociales y aplicaciones como whatsapp, messenger o facebook esto es un proceso muy común y habitual entre la mayoría de la gente.

Es sano emocionalmente verse, tocarse, abrazarse, compartir tiempo con los amigos, la pareja y la familia. Pasar tiempo juntos.

Hazte estas preguntas a tí mismo para saber en qué zona del continuo te encuentras ultimamente:

  • ¿Cuándo fue la última vez que quedaste con amigos para hacer algo divertido, sin obligaciones ni ocupaciones, sólo diversión?
  • ¿Cuándo llamaste por teléfono a un amigo al que no ves habitualmente y estuvisteis un buen rato hablando de vuestras cosas?
  • ¿Cuándo saliste a tomar una tapa o una cerveza con tu pareja o tu mejor amigo por última vez?
  • ¿Sientes a veces que echas de menos este tipo de encuentros o tus relaciones sociales están satisfechas como están ahora?
  • ¿Sientes que puedes ser atacado o criticado si dices lo que realmente piensas o expresas tus sentimientos?

Hace poco ví una pelicula que me hizo pensar en todo esto y que me animó a escribir este post. Se trata de “Her” protagonizada por Joachim Phoenix. Me pareció muy recomendable y te animo a verla si te apetece profundizar en estos temas.

 

 

 

El éxito personal

En el post de hoy, comparto un video de Ted.com sobre el éxito y el fracaso en nuestras vidas. A. de Botton expone sus ideas sobre lo que es tener éxito en la vida. Personalmente, me quedó con el nivel de autoexigencia que tenemos y el juicio que anticipamos en el otro si no logramos el éxito que se esperaba. Cómo gestionas tu exigencia? Te sientes juzgado si no llegas al nivel? Puedes ser más benévolo con tus éxitos y fracasos?

 

Agorafobia. El temor a no tener escapatoria

La agorafobia. El temor a no tener escapatoria.
En este artículo quiero reflexionar acerca de la agorafobia. En mi práctica clínica he observado que es uno de los malestares más comunes de las personas que acuden a terapia. En los últimos años he tenido varios casos donde he podido profundizar en el mundo de la agorafobia. Lo cual me ha servido para desarrollar algunas ideas sobre ella. La agorafobia se clasifica dentro de los trastornos fóbicos o por ansiedad. Por tanto, es clave entender la ansiedad para curar esta enfermedad.

Entender la agorafobia como un mensaje que tu cuerpo transmite es un principio básico. Por ejemplo, cuando tenemos un dolor de muelas o de estómago, esta sensación dolorosa nos pone sobre aviso de que hay algo en nuestro cuerpo que no marcha bien. Normalmente, atendemos a la sensación y pedimos cita en el dentista o paramos de comer y descansamos.

El dolor físico sirve principalmente para una cosa, avisar de que nuestro cuerpo está sufriendo y necesita cuidados. La ansiedad tiene una función similar. Solamente que la relación no parece tan evidente a simple vista. Resumiéndolo sería algo así como que cuando vivimos algún conflicto personal o malestares emocionales, la ansiedad es una de las alertas más habituales que nuestro cuerpo y nuestro cerebro tiene para avisarnos de que algo está pasando.

Centrémonos ahora en la agorafobia. El temor a estar en un lugar del que siento que no puedo escapar o el miedo a tener un ataque de pánico, que el resto se dé cuenta y no tener ayuda ni posible escapatoria. La sintomatología es principalmente ansiosa, es decir, sentir palpitaciones, inquietud, sudoración, taquicardias, angustia, etc. Se acompaña de conductas de evitación, que quiere decir que evitamos exponernos a sitios donde anticipamos estos síntomas. Por ello, las personas con agorafobia pueden dejar de usar el transporte público, ir al teatro o el cine o asistir a clases o reuniones sociales. ( en el anterior post puedes encontrar una descripción específica de la sintomatología de una crisis de ansiedad http://psicologojuandelvalle.com/13-sintomas-para-detectar-un-ataque-de-ansiedad/ )

Para explorar la agorafobia, vamos a atender a tres niveles de profundidad que son los que dibujan el mapa del trastorno (Conductas, Pensamientos y Emociones).

Conductas (¿Qué estoy haciendo?)
Palpitaciones, sudoración, inquietud, sentir taquicardias, sofocos, … A nivel físico.
Evitación de lugares donde anticipamos estos síntomas… A nivel conductual-social
Pensamientos (¿Qué estoy pensando?)
“Me va a pasar”, “Voy a tener un ataque”
“No puedo moverme de aquí”, “Tengo que estar aquí sentado mucho rato”
“Todo el mundo se va a fijar en mí”, “Se van a dar cuenta”, “Que voy a hacer?”
“Me voy a agobiar mogollón!!”
“Me voy a sentir fatal!!” “Me puedo morir!?”
Emociones (¿Qué estoy sintiendo?)
Ansiedad.
Miedo a no poder salir.
Miedo a ser observado por los demás.
Miedo a la muerte.

Cuadro 1. Mapa de la agorafobia a tres niveles.

Es el en nivel más profundo, el emocional, donde es necesario explorar a fondo para poder entender el mensaje que nuestro cuerpo está transmitiendo. Al hacer esto he encontrado similitudes en todos los casos. La semejanza más importante en mi opinión que he observado es que las personas con agorafobia experimentan un conflicto interior entre dos partes de sí mismos.

Observo una parte de la persona que siente que tiene que hacer algo con lo que no está de acuerdo o que le incomoda o que le hace daño, pero siente que tiene que hacerlo porque de lo contrario, algo muy malo sucederá y será catastrófico para ella. Por ejemplo, tener que ir a un trabajo donde se siente explotado o acosado, tener que aguantar en una relación de pareja con la certeza de la infelicidad y la insatisfacción o tener que hacer caso a tu padre en algo que no quieres por lealtad hacia él. También tener que hacer lo que creo que los demás esperan de mí, que sea brillante, inteligente, complaciente, perfecto o perfecta.

Por otro lado, percibo otra parte de la persona que tiene que ver con su autenticidad, su espontaneidad, sus valores y principios, con como es la verdadera esencia de la persona. Y que entra en conflicto con la parte anterior, la que tiene que hacerlo porque siente que no le queda otra. Por ejemplo, el querer separarse de esa pareja y explorar otras historias, el conseguir un trabajo que encaja con tus propios principios y valores éticos donde no eres explotado o el conflicto entre la lealtad hacia Papá y el expresar tus opiniones y los sentimientos que te provoca sin que nada malo suceda.

Cuando estas dos partes de uno mismo se enfrentan es como un choque de trenes en el mundo interior. Esto es lo que en psicoterapia llamamos, estar en un impasse. Que traducido es la experiencia de estar sin escapatoria. Si hago caso a la parte primera (la de tengo que quedarme aquí y hacerlo así) me siento mal porque no es lo que quiero. Si hago caso a la otra (la más instintiva y auténtica) entonces algo malo sucederá y será una catástrofe para mí. No hay escape.

Simbólicamente, cuando estamos en una situación física similar como cuando viajamos en transporte público, estamos en un teatro o cine, o en una reunión de trabajo donde percibimos que no podremos salir en un tiempo se activa el impasse y revivimos el conflicto interno inconscientemente, entonces emerge la ansiedad. Aparecen los pensamientos de no escapatoria y experimentamos las conductas descritas. Es una expresión física y simbólica del conflicto interno que la persona está sufriendo.

Ayudar a las personas con agorafobia a entender estas emociones, tomar conciencia del impasse y analizar el conflicto interior para buscar salidas que lo resuelvan definitivamente permite deshacer el lío emocional y sanar la agorafobia. Experimentar que si hay salidas y que no pasa ninguna cosa catastrófica. En mi experiencia, esta última parte es la que más ha servido a estas personas para curarse y dejar atrás la ansiedad y el temor a no tener escapatoria.

En resumen, si miramos la agorafobia como un volcán, la ansiedad es la lava del volcán en erupción. La persona necesita entender lo que pasa ahí debajo. Desmontar sus pensamientos y creencias hasta llegar a sus emociones para poder canalizarlas de manera sana. De otra forma, la persona siente que es arrastrada por ese volcán en erupción. Es necesario encontrar su propia salida y liberarse del encierro.